Vivir SIN Pensamientos Negativos

Sábado y domingo, 9 y 10 de junio de 2012
Taller en MACROVIDA – Castellón

Hasta ahora creíamos que nuestra genética determinaba nuestra vida, pero no es así.

La Epigenética ha venido a demostrar que las influencias medioambientales, entre las que se incluyen la nutrición, el estrés y las emociones, pueden modificar esos genes sin alterar su configuración básica.

Esas influencias externas y la interpretación de las mismas, crean nuestros pensamientos y esos pensamientos son positivos o negativos, dañinos o saludables en función de nuestras creencias.

Nuestras creencias las hemos adquirido o aprendido  a lo largo de nuestra vida pero fundamentalmente de nuestros padres, abuelos o maestros.

Puede parecer difícil lograr vivir SIN pensamientos negativos si tenemos en cuenta que tenemos más de 70.000 pensamientos al día.  Un día tiene 1.440 minutos, es decir, 86.400 segundos, ¿cómo vamos a controlar los pensamientos si casi tenemos uno por segundo?

Podemos saber cuál es la calidad de nuestros pensamientos en función de nuestro ‘estado de ánimo’, de cómo nos sentimos.  Nuestro ‘estado de ánimo’ es nuestro GPS particular, que nos indica si vamos en la dirección correcta o no.  Si estamos alerta, si nos observamos, podemos aprovecharnos de nuestro GPS particular para cambiar el rumbo de nuestros pensamientos.

Para poder corregir ese rumbo, para poder cambiar nuestro ‘estado de ánimo’ podemos hacer uso de varias herramientas que tenemos a nuestra disposición sin costo alguno:
–         la respiración
–         la relajación
–         la meditación
–         la descripción
–         la técnica del ‘No, gracias’
–         el ejercicio físico
–         el pensamiento positivo y las afirmaciones
–         elegir deliberadamente la música que escuchamos, las conversaciones que tenemos, las personas con las que nos relacionamos, la comida con la que nos alimentamos, los programas de TV que vemos…

En otro momento veremos algunas de estas herramientas y sus variaciones con más detalle.  Hoy nos vamos a centrar en cómo corregir nuestras creencias, aquellas que nos limitan, que nos incapacitan.  Muchas veces son tan inconscientes que lo único que tenemos a nuestro alcance son los pensamientos negativos asociados a ellas, que nos acosan, que permitimos que nos invadan incontroladamente.

En mi trabajo con mis clientes, combino el coaching con una técnica llamada EFT, que permite fácilmente acceder a nuestro subconsciente (que es donde se encuentran registradas esas creencias limitantes), y en pocas sesiones desactivarlas y reemplazarlas.

Antes de desactivarlas y reemplazarlas, hemos de identificar los pensamientos negativos.  Con ellos podemos hacer un trabajo sencillo, pero no necesariamente fácil, para ir neutralizándolos.

Por ejemplo, si piensas: “No voy a superar nunca mi inseguridad”, tu mente consciente trata de buscar una coherencia entre lo que es tu realidad y lo que piensas, y hará que no la superes nunca.

Por eso, vamos a intentar cambiar ese pensamiento.  Pero no basta simplemente con afirmar lo contrario, pues como el subconsciente es mucho más grande y potente que el consciente, ganará ese combate.

Primero hay que buscar la afirmación que diga en positivo lo contrario de lo que piensas habitualmente.  Es decir, no vale decir: “Voy a superar mi inseguridad”.  Esta formulación no es adecuada, pues sigue incluyendo un término negativo: inseguridad.

Podría ser: me siento segura, estoy segura, soy una persona segura.
(Llegar a esta formulación puede llegar a resultar muy difícil por parte del protagonista, por lo que la ayuda de un tercero que, a ser posible maneje bien  esta técnica, es muy recomendable).

Pero qué pasa cuando afirmas soy una persona segura y sientes lo contrario.  Lo que sientes (las emociones) están en el subconsciente y ya hemos dicho que éste predomina sobre el consciente.

Por ello, habrá que buscar otras formulaciones, las llamadas ‘afirmaciones puente’, que nos permitan no sentir resistencia interior alguna a la hora de verbalizar esta frase.

Así, existen distintos grados -por llamarlo de alguna manera-, de afirmaciones puente.  En este caso, los ejemplos serían:

1)      Elijo sentirme segura.
2)      Estoy en disposición de sentirme segura.
3)      Me abro a la posibilidad de sentirme segura.
4)      Me abro a la posibilidad de encontrar la manera de sentirme segura.

(Es recomendable pronunciarla en voz alta y de manera muy consciente y conectada, para realmente poder tener una impresión lo más precisa posible de lo que se siente, de cómo reacciona el cuerpo al enunciarlas).

Una vez identificada la afirmación puente mejor aceptada por todo nuestro ser, podemos empezar a trabajar con ella.  A medida que disminuya nuestra resistencia interior, podemos ir pasando de una a otra hasta llegar a la que inicialmente habíamos identificado.

Existen diferentes posibilidades a la hora de trabajar con una afirmación.  Podemos elegir una sola o tantas como queramos.  Cuantos más sentidos involucremos en dicho trabajo, más efectivo se hará.  Estos son algunos ejemplos:
– Podemos colocarla escrita en lugares visibles: el espejo del baño, en un post-it en la pantalla del ordenador, en la nevera…
– Podemos repetirla en voz alta tres veces, intercalando respiraciones conscientes, largas y profundas entre repetición y repetición, tres veces al día: al despertarnos, al mediodía y antes de irnos a acostar.
– Ponerla en nuestro salvapantallas del móvil y así la leeremos cada vez que lo usemos.
– Podemos decidir un número de días (al menos 21 seguidos), y escribirla tantas veces como elijamos.

Este trabajo se puede optimizar con EFT y, una vez hayamos notado el efecto deseado, seguir con tantas afirmaciones como queramos.

Deseo de corazón que esta aportación te resulte útil. Me encantaría conocer tus comentarios y experiencias al respecto.
Si quieres profundizar en este trabajo o prefieres que te acompañe para llegar más lejos, llámame y quedamos para una sesión.  Estoy a tu disposición.

Estos son algunos aspectos que abordaremos en el taller de los días 9 y 10 de junio en Castellón.

Es un taller residencial.  La aportación para participar es de 150 € en régimen de pensión completa.

Para contactarme
922 66 25 07 – 639 78 45 78
sabinacoaching@gmail.com

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